sábado, 31 de agosto de 2013

Continuo conduciendo calle abajo en completa soledad con el aire gris envolviendo el ambiente. El Otoño se abría paso a cada segundo dejando atrás al Verano junto a los días con el fuerte sol en alto.  Al encontrar el edificio que buscaba, el cual estaba casi en las orillas de la ciudad, aparco el vehículo y bajo de el para poder abrir la verja de metal que se alzaba imponente a pesar del deterioro pues había sido hecha de un metal bastante grueso, aunque parte de su gloria se había perdido. "Si así esta la entrada, la mansión..." La joven suspiro bajando la mirada al suelo y luego se acercó al portón abriéndolo,  para poder entrar al terreno.
 Hacía tiempo que alguien usaba aquel camino, pero aun estaba marcado y se podía usar un vehículo por el. No paso mucho tiempo antes de que atisbara su objetivo. Cuando bajo de nuevo del auto todo lo que sintió fue un aire nostálgico en aquella propiedad en la que había llegado a habitar hace tiempo. La pintura blanca se notaba manchada, y el aire era húmedo conllevando a un seguro deterioro del interior ademas del exterior del edificio.
 Cuando había llegado por primera vez a penas y quedaban unos cuantos de los habitantes originales y solo pudo escuchar historias de cuando aquel fue al parecer un lugar de muchas bromas, risas y rostros sonrientes. Esbozo una mueca deteniéndose. Nunca le había tocado ver nada de eso. Y algunas de las cosas de las que se había enterado le hacía dudar de la veracidad de aquellas palabras. Quizás había sido una distorsión o una exageración, pero eso algo que no tenía el derecho de poner el tela de juicio.
Atravesó la puerta la cual se abrió con un pequeño quejido y examino el interior mirando a su alrededor a base de lo cual pudo constatar que la casa no había sido habitada en mucho tiempo. Se encamino a la sala pasando por un par de habitaciones mientras sus pisadas se oían haciendo eco entre las paredes y se dejo caer  en uno de los sillones provocando una pequeña nube de polvo. El lugar estaba demasiado solo para su gusto... Si, es cierto que ella solía vagar sola entre distintos lugares pasando desde lugares concurridos hasta lugares en las que no había ni una sola alma. Pero la soledad era algo que no podía mas que hallar inapropiado para ese lugar.
Sin pensarlo se hizo un ovillo en el sofá mientras cerraba los ojos, quedándose dormida de aquella manera, rodeada de diversos recuerdos provenientes de distintas personas. 

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